Un paseo que suma puntos por “simple y encantador”: el puente colgante de madera sobre el arroyo Tarariras. Es una pasarela peatonal liviana que cruza un tramo angosto del arroyo y te deja, en pocos pasos, con esa sensación de estar en un rincón escondido entre agua calma, vegetación y brisa de costa. El lugar fue puesto en valor como parte de un sendero interpretativo, con cartelería de flora y fauna para caminar mirando (y entendiendo) lo que te rodea, ideal para una salida corta al atardecer, fotos y un plan tranquilo en pareja o en familia.